¿Escuchaste un ruidito raro cuando arrancás el auto, o el motor te tironea un poco al ralentí? Puede que tu kit de distribución te esté pidiendo cambio. Te contamos, sin vueltas ni tecnicismos, cómo darte cuenta a tiempo y evitarte un dolor de cabeza (y de bolsillo).

Primero lo primero: ¿qué es el kit de distribución?

Es el combo de correa (o cadena), tensores, poleas y, en la mayoría de los autos, la bomba de agua. Todo eso trabaja sincronizado para que el motor abra y cierre las válvulas en el momento justo. Si se rompe mientras el auto anda, en los motores “interferencia” las válvulas chocan contra los pistones y el motor queda para el achique. Por eso no es una pieza para dejar pasar.

1. Escuchás un ruido nuevo cuando arrancás

Un chillido, un traqueteo o un “tic tic tic” metálico apenas girás la llave suele ser el tensor o la correa avisando que están gastados. No es el tipo de ruido que se arregla “subiendo la radio”: cuanto antes lo revises, mejor.

2. El motor vibra o tironea al ralentí

Si notás que el auto vibra más de lo normal parado en el semáforo, o que “tironea” al acelerar suave, puede ser que la sincronización del motor ya no sea la ideal. El kit desgastado hace que todo funcione un poquito “desfasado”.

3. Se prende la luz de check engine

Puede ser mil cosas, sí, pero un desfasaje en la distribución es una causa bastante común. Si la luz se prende junto con alguno de los otros síntomas de esta lista, no lo dejes para después.

4. Ves pérdidas de aceite o refrigerante cerca de la correa

La bomba de agua o los retenes que están al lado de la correa a veces empiezan a perder. Si ves manchas o humedad en esa zona del motor, es momento de que alguien le eche un ojo antes de que se sequen y la correa patine.

5. Ya pasaste los kilómetros o los años recomendados

Esta es la señal más importante, aunque no “se sienta”: la mayoría de los kits piden cambio entre los 60.000 y 100.000 km, o cada 4-5 años, lo que ocurra primero (siempre depende del modelo). El kit puede verse perfecto por fuera y estar podrido por dentro. Fijate en el manual de tu auto o consultanos el intervalo exacto.

6. Te cuesta arrancar en frío

Si el auto tarda más de lo normal en prender, o “tartamudea” antes de arrancar, sumalo a la lista de sospechosos. Combinado con alguno de los puntos anteriores, es una pista más de que el kit está gastado.

Nuestro consejo

El kit de distribución es una de esas piezas que conviene cambiar por prevención, no cuando ya se rompió. Si te sentís identificado con alguna de estas señales, o simplemente no te acordás cuándo lo cambiaste por última vez, traé el auto y lo revisamos sin compromiso.